Una de las mejores escuelas de equitación internacionales

Carol se formó en una de las mejores escuelas de equitación internacionales antes de empezar a trabajar en Hípica Formentor. No es de extrañar que Carol Frydenlund regresara a su Mallorca natal después de sus estudios y experiencia laboral en la España peninsular y Portugal. Aunque sus padres son daneses, se crió en el bonito pueblo de Pollença y aprendió a montar en Hípica Formentor, en Sa Pobla. En Mallorca es donde está su corazón y donde tiene muchos amigos y familiares.

Aprendiendo a ser una profesional del mundo ecuestre

Carol hizo dos cursos en una de las mejores escuelas de equitación internacionales, el “Centro de Adiestramiento Víctor Álvarez”, que se encuentra en Girona y ofrece cursos de formación residencial para jóvenes que deben aprobar primero un examende equitación para poder acceder al curso.  También ofrecen formación en adiestramiento, caballerizas y clases de equitación. Todo ello en un gran emplazamiento con varias pistas cubiertas, pistas de calentamiento, cuadras y alojamiento para los estudiantes.

Durante sus estudios ella y sus compañeros visitaron «Blue Hors» en Dinamarca para ver sus sementales y sus cuadras de competición y también visitaron las cuadras “Helgstrand”.

Los cursos son exigentes pero estimulantes y proporcionan a los estudiantes una visión completa del mundo ecuestre así como conocimientos, formación y seguridad.

Experiencia laboral

Tras completar su formación inicial, Carol trabajó en el “Centro Hípico de Coimbra” en Portugal, unos establos de competición de prestigio internacional situados en el bosque de Choupal. El lugar cuenta con una pista de obstáculos, una pista de Horse Ball, caballerizas, boxes y pistas de carreras. Allí aprendió mucho observando a la gente que la rodeaba y entrenando caballos criados con un propósito. Trabajó largas jornadas, entrenando y ejercitando a caballos individualmente y limpiando sus cuadras tres veces al día.

Instructora de equitación en Hípica Formentor

Carol es ahora instructora de equitación en Hípica Formentor, donde está muy feliz al poder trabajar con caballos que viven en condiciones naturales. Tiene un grupo cada vez mayor de estudiantes y disfruta mucho enseñando ya que puede compartir lo que ha aprendido y las experiencias que ha adquirido en sus viajes. «Cuando estoy enseñando a la gente, ahora me resulta fácil ver dónde se equivocan y disfruto de poder ayudarles a montar mejor», nos cuenta Carol. “Pero lo divertido es que cuando estoy enseñando a otros me ayuda también a ver que yo puedo cometer errores también. Claro que, a veces, es más fácil señalar dónde está fallando otro que corregir tus propios errores «.

Montar con Carol es interesante, entretenido y divertido. Así que, sea cual sea tu nivel o experiencia, ven a sus lecciones, ¡y experiméntalo tú mismo!

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